¿Como llega una a ser emperatriz?

¿Casándose con un emperador? Antes si, pero hoy en día eso se parecería mas a un cuento de hadas!

Y todos los cuenos de hadas comienzan con „Érase una vez…“

Mi cuento de hadas comenzó también así.

Érase una vez que hubo un baile en Bad Ischl al que acudieron parejas de toda Austria. Como recuerdo del compromiso del emperador con su Sisi, bailamos el baile de apertura llevando todos trajes que imitaban los de la época de la doble monarquia Austrohúngara.

15801541_1248008438592785_883716672_nLo que en principio era la diversión de un día se convirtió en un hobby que me ocuparía durante años.

Siendo la „Emperatriz del turismo“ de Bad Ischl, me convertí también en la emperatriz Elisabeth de la Organización de turismo Sisi-Strasse y a través de esto, empezé a representar a la emperatriz en muchísimos lugares.

Mi primera gran actuación fue en el tren imperial en Bad Ischl.

15817810_1248003108593318_771581076_oY solo aquel de vosotros que haya llevado crinolina alguna vez, podrá imaginarse la dificultad que conlleva subir a un tren de vapor llevando una.

El tren imperial el 15 de agosto siempre ha sido el punto álgido del año para mi: El vapor de la locomotora, toda la gente saludando en los andenes… Todo como si fuera un viaje atrás en el tiempo.

Por supuesto, no podía montar en tren llevando un traje de baile, así que tenía que conseguir otro vestido!

¿Pero conseguirlo donde? Para mí, representar a la que en su tiempo fue „la mujer mas hermosa de la monarquia“, ha sido siempre mucho mas que llevar un „vestido blanco con estrellas en el pelo“.

¿Quien no conoce la mundialmente famosa pintura de F.X. Winterhalter?

La emperatriz representada con el vestido de las estrellas y el cabello artísticamente peinado y adornado con estrellas de diamante.

Pero ¿quien se imagina que aquel era simplemente un vestido de baile que Sisi llevó a la boda de su hermano?

Ni siquiera la emperatriz vestía de esa manera los 365 días del año. Tenía trajes de diario, trajes de gala, trajes de montar, trajes de luto y por supuesto, trajes de baile.

Empezé a informarme intensamente sobre la moda en aquel tiempo para averiguar que tipo de traje sería el adecuado para el acontecimiento que iba a tener lugar.

No os podéis ni imaginar todo lo que tengo en mi casa tras casi 6 años. Una habitación entera lleva de vestidos, sombrillas, sombreros…

Por que, por ejemplo, una dama del siglo 19 jamás saldría de casa sin una sombrilla.

Al principio, tengo que reconocer que  mis elecciones eran mas „turísticas“ que „históricas“.

A día de hoy, pongo mucho atención a llevar siempre un vestuario correcto que se corresponda con el momento y el lugar en el que me encuentro.

Otro de los puntos fijos en mi agenda anual como emperatriz Sisi, es la fiesta de la cosecha de la uva en Merano, y he encontrado en los responsables del palacio de Trauttmansdorf y sus jardines, los compañeros ideales para poder disfrutar por un par de días de la ilusión de traer de nuevo a la emperatriz a Merano.15782387_1248003088593320_1295707730_n

15750056_1248003098593319_2136881508_nSiempre me sorprende y agrada la reacción de la gente y no solo de las niñas pequeñas, cuando de pronto ven aparecer a una princesa. Adultos de cualquier edad, mujeres y hombres por igual, no hay casi nadie al que no se le ilumine el rostro con una sonrisa. 

¿Y quien de nosotros no conoce las películas de Romy Schneider?

Sissi, la princesita bávara que se enamora del emperador y que huirá de la corte vienesa y la malvada suegra.

Además de seguir cosiendo trajes imitando a los que llevõ la emperatriz, comencé a coser también algunos de los que salían en las películas.

El vestido amarillo de Corfú, El blanco que lleva en el barco o el traje de montar en Hungría son solo algunos de los que he cosido.

Da igual que vestido lleve, con estrellas o sin ellas (las llevo solo con ese vestido) no hay nadie que no reconozca a quien represento nada mas verme.

1484492321096Os invito a viajar conmigo a otro tiempo, un tiempo en el que la etiqueta y el protocolo tenían un sentido bien distinto al actual.

En mis viajes ya no estoy sola como al principio, si no que me acompaña una gran corte. 

A alguno de ellos os los iré presentando por aqui poco a poco, os contaré sobre nuestras excursiones y sobre algún que otro pequeño desastre, como el día en que el emperador se dejó el sable en casa…

Sisi


Menciones legales
Derechos de imagen: Bertl Jost, Privat
Derechos del texto: Sisi

 

 

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