Archiduquesa Maria Cristina de Habsburgo, reina regente de España.

La regente de España, una de las mejores monarcas de la historia de este país , no lo tuvo nada facil en sus comienzos en su nueva patria. Se casó por amor con el rey Alfonso XII aún sabiendo que el seguía absolutamente enamorado de su recientemente fallecida esposa, la reina Mercedes. También sabía que en el corazón del pueblo español, el recuerdo de la dulce y simpática reina que falleció demasiado pronto, seguía muy presente.

IMG_20170623_160339

La reina regente Maria Cristina. Foto: @Wikimedia/Commons

Maria Christina Désirée Henriette Felicitas Rainiera de Habsburgo-Lorena nació el 21 de Julio de 1858 en Gross Seelowitz, Moravia, hija del archiduque Carlos Fernando y de la archiduquesa Isabel Francisca, era por tanto,prima segunda de los emperadores de Austria y de México.

Su juventud transcurrió en la corte vienesa, donde recibió una esmerada educación católica. Era muy disciplinada, seria y obediente. Le gustaba estudiar, prefiriendo los idiomas, historia, literatura y sobretodo el estudio de la música, que se convirtió en su gran pasión.

Conoció al que sería su marido en el Theresianum vienés, después de que él tuviera que partir al exilio a Paris junto a su madre, la reina Isabel II y fuera enviado a estudiar a Viena. Aqui conoció Alfonso también al príncipe heredero Rodolfo y los dos jóvenes serían buenos amigos. A Crista, como era conocida la archiduquesa en la intimidad, le gustó aquel simpático muchacho y se acordaría de él cuando, tras la restauración de la monarquía en España, Alfonso volvió como rey a Madrid.

El 10 de Octubre de 1878 aceptó María Cristina el cargo de Abadesa de las nobles damas canonesas de Praga, una institución creada en 1755 por la emperatriz Maria Teresa.

Tras la triste y repentina muerte de la reina Mercedes en Junio de 1878 y a pesar de estar sumido en un gran dolor, era necesario que el rey se volviera a casar para dar un heredero a la dinastía. El monarca no tenía el menor interés en la elección de la que habría de ser su esposa y cuando le mostraron los retratos de las princesas casaderas, reconoció entre ellas a Maria Cristina y ya que era una de las candidatas mas adecuadas y además una que el conocía, se decantó por ella. Con lo que no contó el rey, fue con la reticencia de la archiduquesa.

Crista siempre dijo que solo se casaría por amor, asi que quiso reencontrarse en persona a Alfonso antes de dar su respuesta. El rey encontró esta resistencia divertida y accedió a una entrevista en Arcachón, Francia. Cual sería la sorpresa de Alfonso cuando al encontrarse por primera vez con Maria Cristina, vió que sobre el piano de cola había una foto de su querida Mercedes. Y lo que acabó de convencerle fue escuchar a su futura esposa decirle en un correcto español: „Majestad, si algún día llego a ser reina de España, espero poder reemplazarla con dignidad, ya que nunca podré sustituirla“.

Cuando Sisi supo del compromiso de su prima, sus palabras fueron: „pobre Crista!“. Bien sabía ella las responsabilidades, sinsabores y problemas que se le venían encima a la futura reina.

IMG_20170623_160450

Foto del compromiso de Alfonso XII y Maria Cristina. Foto: @Wikimedia/Commons

La boda quedó fijada para el 29 de Noviembre de 1879. Hubo una anecdota curiosa: al leer en los periódicos que la futura novia era Abadesa en Praga, los españoles creyeron que el rey iba a desposar una monja, lo que por supuesto, creó un gran revuelo. Una vez aclarado este punto, el pueblo español recibió a su nueva soberana con reserva y, estando el dulce recuerdo de Mercedes aún fresco en las mentes y corazones de todos, las comparaciones era inevitables.

Los soberanos tenían carácteres muy distintos, ya que Alfonso era extrovertido y alegre mientras que Cristina era mas tímida y reservada. Mas no eran estas diferencias las que impedían que el matrimonio fuera feliz. Alfonso respetaba a su esposa y sentía cariño por ella, pero aunque conocía y valoraba sus muchas virtudes, nunca llegó a amarla. En cambio María Cristina amaba apasionadamente a su esposo y sufría enormemente por sus continuas infidelidades.

El nacimiento de sus dos hijas, la Infanta Mercedes (1880-1904 cuyo nombre eligió personalmente la reina en un intento de ganarse el afecto de su marido), y Maria Teresa (1882-1912) no contribuyó a acercar al matrimonio ni a calmar las ánsias del pueblo y del gobierno, que empezaba a estar desesperados por un heredero.

La mala vida que el rey llevaba, (apenas comía o dormía, bebía demasiado y sus escarceos amorosos eran incontables) sumados a su naturaleza fragil y salud endeble, estaban haciendo mella en el rey, que languidecía de manera obvia e irremediable. Alfonso buscaba en todas lo que solo Mercedes pudo darle: se estaba matando por que no podía vivir sin ella. Solo su amante principal, Elena Sanz, quien le dió dos hijos varones, era capaz de aligerar un poco la pena del rey.

Maria Cristina sufría en silencio su desamor y su desgracia. Aún haría falta algún tiempo para que tanto el rey, como la corte y el pueblo, aprendieran a valorar y a querer a esta reina tan inteligente y capaz, a la que, de momento y en tono burlón, todos llamaban „Doña Virtudes“.

En 1885 ya era evidente que la salud del rey no iba a aguantar mucho mas. Llevaba siempre consigo un pañuelo rojo con el que disimular la sangre que escupía al toser. Maria Cristina se desesperaba ante el cruel destino que le esperaba y ante el que nada podía hacer. Para mantener una imagen de estabilidad de cara al pueblo, llegando el otoño de 1885, el rey fue trasladado al palacio del Pardo con el pretexto de recuperarse de un fuerte catarro. La reina desea permanecer junto a su esposo, pero el gobierno lo prohibe: ella debe permanecer en Madrid y continuar con su rutina para que nadie sospeche de la gravedad de la enfermedad del rey. Crista cumple ejemplarmente con su deber, pero casi a diario acude en su carruaje al El Pardo a visitar a su esposo.

Durante alguna de estas visitas, Maria Cristina le daría al rey la última alegría de su vida: esta de nuevo embarazada. Puede ser que el heredero este en camino. Nunca estuvieron los reyes tan unidos como en estas últimas y trágicas semanas.

La noche del 24 de Noviembre, la reina y la reina madre doña Isabel, acuden a la función del  teatro Real. De pronto, un sirviente entra en el palco real y comunica a las damas que el estado del rey se ha agravado tanto que apenas queda tiempo. Las dos reinas corrieron desesperadas en dirección al Pardo. Se oyó a la reina madre decir en su dolor: „Mi hijo se muere, y el gobierno le deja morir solo como un perro!“. A pesar de llegar a tiempo y de haberlo intentado varias veces, no se permitió a la reina entrar a la habitación en la que se encontraba su esposo. Solo pudo entrar cuando el rey acababa de morir.

Era la mañana del 25 de Noviembre de 1885 y Maria Cristina, con 28 años y embarazada de casi 4 meses, se convirtió en reina regente de España.

Apenas un mes después de la muerte de su esposo, embarazada, vestida de luto riguroso y de la mano de sus dos pequeñas hijas, también vestidas de negro, acudió Maria Cristina a las Cortes a jurar la Constitución y a aceptar formalmente la regencia en nombre de su hija mayor la Infanta Maria de las Mercedes.

IMG_20170623_160403

La reina regente jurando la constitución. Foto: @Wikimedia/Commons

Esta situación cambió por completo el 17 de Mayo de 1886 al dar la reina a luz al ansiado heredero. Alfonso XIII se convirtió en el rey mas joven de la historia de España al ser rey desde el mismo momento de su nacimiento. 21 cañonazos dieron la bienvenida al recién nacido y comunicaron al pueblo que acababa de nacer un rey. Cristina había cumplido con su deber. Ahora le quedaba por delante la ardua tarea de ser madre de tres hijos y a la vez, regente de un país que no se encontraba precisamente en la mejor de las situaciones.

Sorprendentemente, la regente se convirtió en un de las mejores monarcas constitucionales que haya tenido nunca España. Su forma de vida ejemplar, sin escándalos y su rutina casi monacal, su escrupuloso respeto a la constitución y lo concienzudo de la manera en que cumplía con sus deberes, le granjearon el respeto y el cariño tanto de su pueblo como de su gobierno.

La regente renovó y modernizó el Palacio Real: instaló ascensores y cuartos de baño y se encargó de transformar los terrenos junto al palacio, hasta ese momento totalmente abandonados, en los maravillosos jardines que hoy en día se conocen como los del Campo del Moro. Se despertaba temprano, sobre las 7, para oir misa. Después desayunaba y leía la prensa. A las 10 de la mañana se reunía con sus ministros. De 11:30 a 13:00 recibía audiencias. Almorzaba en familia y en la intimidad para después salir a pasear por la Casa de Campo o el Retiro. Al volver, ponía al día su correspondencia y tocaba el piano o escuchaba como alguien de la familia lo tocaba mientras ella cosía prendas para hospitales u orfanatos.

Durante su regencia, y a pesar de que ella hizo todo lo posible para evitarlo, España perdió las últimas colonias hispanoamericanas y las islas Filipinas en 1898, hecho que curiosamente, no afectó para nada en la popularidad de la soberana.

Entre el 8 de Abril y el 9 de Diciembre se celebró en Barcelona una Exposición Universal. 12.900 expositores tomaron parte de los que el 66 por ciento eran españoles. Esta exposición recibió un total de 2,3 millones de visitantes.

Maria Cristina fue una madre devota que se desvivía por sus hijos a pesar de sus muchas obligaciones y deberes. Si bien es verdad que Alfonso, Bubi como ella le llamaba, tenía un lugar especial en el corazón de su madre, la relación con sus hijas siempre fue afectuosa y estrecha.

IMG_20170623_162221

La regente con sus tres hijos. Foto: @Wikimedia/Commons

El 17 de Mayo de 1902 cumplió Alfonso la mayoría de edad y por tanto, tomó las riendas de su reino. El primer decreto que firmó como rey, fue para otorgar a su madre el estatus vitalicio de reina consorte reinante, por lo que Maria Cristina seguiría ocupando en actos oficiales el mismo que sitio que hasta ese momento o el inmediatamente después de su futura esposa. Bello gesto de un hijo agradecido que tendría siempre en su madre a su mas fiel colaboradora y consejera.

Por desgracia, el destino le tenía preparadas mas tragedias familiares que sufrir. Crista tendría que soportar el dolor de ver a sus dos hijas morir de sobreparto en 1904 y 1912. La alegría de casar a su hijo con la bella Victoria Eugenia de Battemberg, nieta de la reina de Inglaterra, en Mayo de 1906, se vió empañada por el atentado que sufrieron los novios el mismo dia de la boda y que causó 23 muertos y decenas de heridos ( los reyes resultaron ilesos) y por el hecho de que su nuera había traido a la familia una terrible enfermedad, intratable en esa época y que era casi una sentencia de muerte: la hemofília.

De los 6 hijos que tendría la pareja, dos, el mayor y heredero al trono y el mas pequeño, heredarían la hemofilia que les acabaría costando la vida, el segundo quedaría sordo mudo tras una operación de mastoiditis a los 4 años, las dos hijas quedarían marcadas, ya que las mujeres no padecen la enfermedad pero pueden pasarsela a sus hijos varones, y solo el quinto hijo sería sano y acabaría heredando los derechos altrono, siendo hijo y padre de rey, pero sin llegar a serlo nunca.

Maria Cristina ocupaba su tiempo con obras de caridad y religión pero sobre todo cuidando a su familia y apoyando a su hijo en todo lo que podía. Pasaba mucho tiempo en San Sebastián y visitando a familiares y amigos.

IMG_20170623_160433

Maria Cristina en sus últimos años. Foto: @Wikimedia/Commons 

El 5 de Febrero de 1929 acompañó a su nuera y sus nietas al Teatro Real y desués cenaron en familia en el Palacio Real. Nada indicaba ningún tipo de problema de salud. Pero poco después de tumbarse en la cama, Crista sintió un fuerte dolor en el pecho. Su dama se alarmó y preguntó si debía avisar al rey. Maria Cristina dijo que no, pero en ese momento sintió otro dolor aún mas fuerte y cerró los ojos para siempre.

El 8 de Febrero salió el cortejo fúnebre desde el Palacio Real hacia la estación del Norte para su traslado y posterior entierro en la cripta real del Monasterio del Escorial junto a su amado esposo.

 

– Maria José –

 

 


Rechtliche Hinweise: 
Textrechte: Maria José
Bildrechte: Wikimedia/Commons 
Es konnten keine Urheberrechte zu den Bildern festgestellt werden. Sollten wir gegen ein Urheberrecht verstoßen haben, bitten wir um Kontaktaufnahme: sternenkaiserin[at]gmx.at


 

2 Kommentare zu “Archiduquesa Maria Cristina de Habsburgo, reina regente de España.

Kommentar verfassen

Trage deine Daten unten ein oder klicke ein Icon um dich einzuloggen:

WordPress.com-Logo

Du kommentierst mit Deinem WordPress.com-Konto. Abmelden / Ändern )

Twitter-Bild

Du kommentierst mit Deinem Twitter-Konto. Abmelden / Ändern )

Facebook-Foto

Du kommentierst mit Deinem Facebook-Konto. Abmelden / Ändern )

Google+ Foto

Du kommentierst mit Deinem Google+-Konto. Abmelden / Ändern )

Verbinde mit %s